Qué puedo decirte amiga, mi vida es
bastante aburrida en comparación a la tuya. Algo ya te había contado por mail.
A principios de marzo llegamos a Capital. Vinimos con lo puesto, y un par de
valijas con ropa. Me llevó bastante tiempo, más del que esperaba en un
principio, pero finalmente pudimos escapar, ahora todo está bien, estamos
tranquilas.
Al final internet fue mi aliado ya que
tanto el laburo en la escuela como el departamento lo conseguí por ese medio,
como no podía salir, mucho menos viajar, se me hacía imposible de otra forma.
Finalmente parecía que los Dioses* se ponían de mi lado, incluso pude conseguir
que el departamento nos lo alquilaran amueblado y a un precio súper barato,
teniendo en cuenta lo que sale un alquiler en capital. Lo mejor fue que como me
contrataron en un instituto privado, pude conseguir una beca completa para que
Mini fuera al jardín del instituto que, como ya viste, queda sólo a un par de
cuadras. Lo que a veces me da miedo es que Mini tiene actitudes que me
recuerdan mucho a vos, jaja, no lo digo para que te ofendas. Ella es muy
extrovertida y le encanta experimentar situaciones nuevas, estuvo súper
entusiasmada durante todo el viaje y el hecho de empezar un nuevo jardín ni te
cuento. Tardó varios días en reaccionar que estábamos solas, pero como en general
siempre estábamos solas cuando vivíamos en nuestro pueblo creo que no le fue
tan difícil acostumbrarse, aunque lo extraña, y tengo que reconocer que yo también
un poco. ¡No me retes che!
¿Nath? Nath es sólo un compañero de
trabajo, es preceptor. Aunque no me lo creas no pasa nada entre nosotros. De
hecho, ahora que lo decís, no tengo idea si está en alguna relación, en general
es muy discreto y callado, pero bueno, anillo de bodas no tiene, jaja. Por
cierto ¿qué se te pasó por la cabeza para invitarlo a la fiesta? Todavía no
puedo creer que haya dicho que sí, debe haber sido para no sonar malagradecido,
no creo que vaya. No tenemos tanta confianza y no invitaste a nadie más del
instituto. Aunque debo decir que él es la persona con la que más he hablado ahí
adentro, como tengo 4 horas intermedias sin clases le cebo mates mientras pelea
con el papelerío.
Al cabo de unas 3 pavas de mates entre todas
nuestras historias miramos el reloj y nos damos cuenta de que ya es hora de ir
a la fiesta. Nos cambiamos de ropa y cuando llega la nana de Mini partimos
hacia mi gran fiesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario