Y acá estoy, cansada de esperar por
noticias de Sam, cuidando de mi sobrina Minerva y al cuidado de Demonio quien
no se despega de mi lado. No puedo creer que esté pasando todo esto. Estamos a
solo tres días de navidad y ya hace dos que Sam está en coma. Nathanael no se
despega de su lado y Castiel hace todo lo posible para que yo no caiga, con la
ayuda de Dante y Yamila quienes vienen todos los días a jugar con Mini para que
este alegre y no extrañe a su mamá. <Él> murió al llegar al hospital y mi
Nee-Chan va a tener el mismo fin si no despierta pronto.
Ya son las 3 pm. Estoy esperando a ‘mi
rebelde’ para ir al hospital y que de esta forma Nath vaya a descansar un poco.
Desde el día del incidente, él no se despega de uno de los sillones que hay
junto a la cama de Sam pero no puedo permitir que se enferme ya que Sam
necesita de nuestra fuerza y para eso tenemos que estar bien.
-Cast, por fin llegas. Te estaba esperando.
Ya estoy lista y los chicos ya están con Mini.
-bien. Vamos entonces.- salimos en silencio
y cuando estamos bajando las escaleras vuelve a hablar. –no dormiste ¿verdad?
-no pude conciliar el sueño. Perdón.
-si no te cuidas no voy a seguir
acompañándote al hospital.- se para frente a mí y me toma por los hombros. Yo
bajo la mirada. –No quiero y no puedo permitir que vos también te enfermes.- me
toma del mentón levantando mi mirada. –Sé que todo esto te pone mal.- sus ojos
me muestran su gran preocupación. –pero todo va a salir bien y yo voy a estar
junto a vos. Así que, por favor amor, cuidate.
-sí. Prometo cuidarme más.
-te amo.
-ASHITERU.
Al llegar al hospital nos encontramos a
Nath durmiendo en uno de los sillones. Saludo a Sam y lo despierto.
-Nath, anda a tu casa a descansar.
-no, no me voy a separar de ella.
-nosotros nos vamos a quedar y si algo pasa
te avisamos en seguida.
-pero…
-hacele caso a Alex.- dice Cast
interrumpiéndolo. –nosotros nos quedamos y te mantenemos al tanto.
-está bien. Gracias.- Nath se va y con Cast
nos sentamos junto a Sam.
No me gustan los hospitales ni ver a los
médicos en sus blancas batas y el simple hecho de estar en una sala de hospital
oscura me hace temblar y trae a mi memoria malos recuerdos.
-¿estás bien? Estás temblando.
-sí amor. Son solo nervios.
-tranquila. Acá estoy para vos. Todo va a
estar bien.
-gracias. ASHITERU Castiel Leiden-San
-ASHITERU Alexa Taylor.
Los días siguen pasando y Sam no despierta.
Ya hace doce días que esta así y da miedo ver al rubio. Le crecieron el pelo y
la barba, sus ojos están bordó de tanto llorar y cada día está más flaco ya que
no come ni duerme.
-voy por algo de café. Ya vuelvo.- digo
saliendo de la sala y al volver me quedo escuchando detrás de la puerta ya que
ellos comienzan a hablar.
-¿podes dejar de llorar? Todavía no se
murió.
-vos no sabes por lo que estoy pasando.
Jamás entenderías cuanto estoy sufriendo por el amor que siento por ella y sin
poder hacer algo para ayudarla.
-tal vez no entienda esta situación pero sé
lo que es sufrir por amor. ¿O ya se te olvido lo que me hizo tu hermanita?
-perdón. Yo no sabía que había pasado
realmente y reaccioné como pude y creí correcto al verte tan alterado. Después
de saber lo que había pasado me di cuenta de que me había equivocado.
-¿Qué?- dice sorprendido Cast. –bueno, eso
ya no importa. Ahora estoy con Alex y es la persona que más amo en el mundo. No
voy a separarme de ella. Nunca.
-que bueno es que puedas ser feliz. Yo
espero que mi amada vuelva a abrir sus ojos para también ser feliz como lo sos
con Alexa.
-seguro que va a ser así. Estate tranquilo
y deja de llorar.
Después de esto entro y les doy el café. Lo
abrazo a Cast por detrás y le susurro al oído. –sos lo más preciado que tengo
en este mundo. Gracias por hacerme tan feliz. Te amo.- beso su cuello y él se
sorprende pero guarda silencio mientras entrelaza su mano a la mía.
El 1 de enero de 2013 llega y con él una
noticia que nos mueve a todos sin excepción alguna. Desde el comienzo de toda
esta pesadilla Cast se quedo a pasar las noches conmigo, velando por mi sueño.
La noche anterior llegamos muy tarde del hospital y no pudimos quedarnos
dormidos hasta que amaneció.
Son las 9 am y suena mi celular el cual es
atendido rápidamente por Cast para que yo no me despierte.
-¿hola? ¿Quién habla?
-soy Nathanael. Llame a tu celular pero no
me daba.
-se quedo sin batería. ¿Qué paso?
-es Sam.
-¿Qué paso con ella? ¿Está todo bien?
-se despertó. Sam se despertó.
-¿Qué? Tranquilo. Ahora vamos para allá.-
cuelga el teléfono y me despierta. –Alex, amor, despertate. Tenemos que irnos.
-¿A dónde?
-al hospital. Sam se despertó.
-¿Qué?- me incorporo de un salto. -¿de
verdad?
-Sí. Acaba de llamar el rubio.
Mis ojos se llenan de lágrimas y empiezo a
soltarlas una a una cobijada en los brazos de ‘mi amado rebelde’ que acaricia
mi cabeza con dulzura.
Al llegar al hospital nos encontramos con
Nath que espera ansioso a que los médicos salgan de revisar el estado de
Sam-Chan para volver a estar a su lado. Lo abrazo y una vez que podemos entrar
al cuarto le mostramos a mi Nee-Chan cuan felices estamos por tenerla de vuelta.
-¿Qué te parece si les mostramos de dónde
venimos haciendo un viaje una vez que te recuperes del todo, Sam-Nee?- propongo
ansiosa para que podamos olvidar el mal trago.
-sí. Es una gran idea.
Todos están de acuerdo y decidimos ayudar a Sam en su recuperación para que salga lo antes posible de este lugar y así irnos de viaje. Todos esperamos ese viaje con ansias sin imaginar que es lo que va a pasar.