Al llegar al lugar donde va a tocar nos
encontramos con Lys e Iris, quienes miran extrañados a Castiel que llega en mi
compañía, los saludamos y nos dirigimos a la barra más cercana al escenario.
Cuando llega su turno, suben al escenario y empiezan a tocar mientras yo
disfruto del show desde la barra y admiro a ‘mi pequeño rockero’.
Una vez terminado el show los chicos
vuelven a la barra
-¿Cómo estuve?- pregunta Cast
-estuviste genial.- le digo mientras le
alcanzo una cerveza.
Disfrutamos mucho de esta noche y hablando
con Iris en un momento, me cuenta que a ella le gusta Lys pero que todavía no
se ha confesado. Ya cerca de las 4am nos despedimos de los chicos con Cast y
salimos rumbo a mi casa. En el camino me cuenta de él
-hace mucho que no veo a mi familia. Cuando
tenía 17 años me emancipe y me fui a vivir solo. Para mantenerme tocaba la guitarra
en algunos bares y por eso también tuve que pelear en algunas oportunidades.
Ahora entiendo porque Dante se puso tan
feliz aquel día que fuimos al insti y cómo es que nos pudo ayudar en la pelea.
-¿y cómo es que te hiciste de una mascota como Demonio?- le pregunto para saber
más.
-Demonio en realidad era un cachorro
callejero al que adopte después de haberlo alimentado y encariñarme con él.
Llegamos a mi dpto. lo invito a pasar,
junto los papeles descubriendo un piso de madera, varios almohadones, unas
sillas y una mesa, preparo un poco de café y lo disfrutamos sentados en el
balcón mientras charlábamos, mirábamos las fotos que había tomado unos días atrás
y contemplamos el amanecer.
-ya son las 7.30 am. Voy a tener que irme
al trabajo desde acá.- me dice mientras yo llevo las tazas al lavado.
-me había olvidado que trabajas en sábado
también. Perdón por hacer que te quedes.
-no te preocupes. Me quede porque quise.
Decime, ¿me puedo quedar con una de estas fotos?
-obvio. Elegí las que quieras.- le digo y
luego lo acompaño hasta la puerta.
Al momento de despedirnos me toma del
mentón, me besa y al separar sus labios de los míos tras varios minutos me mira
con picardía
-te lo merecías.- me dice con un tono entre vengativo y alegre mientras se marcha y me deja anonadada y algo sonrojada entrando a mi dpto.
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