Jueves por la mañana. Estoy preparando el
desayuno mientras mi cuñado, 8 años menor, se prepara para el colegio.
Terminamos de desayunar y nos vamos, todas las mañana lo llevo al instituto
para que no falte y hoy voy a asistir a una reunión con la directora para
arreglar su situación. Una vez que lo dejo y me aseguro que entra me voy a una
casa de arte que hay cerca del lugar y compro algunos materiales para terminar
unos dibujos para mi trabajo.
A las 9.15 voy al instituto para la
reunión. Llego y me dirijo a la dirección, toco a la puerta y tras escuchar una
invitación, entro.
-con permiso. Buenos días. Soy Alexa
Taylor. Vengo en representación de Castiel Leiden.
- adelante. Buenos días. Así que Leiden no
va a venir.
-no. Él no puede dejar su trabajo así que
preparo un permiso para que yo pueda venir en su lugar. Desde hace unos días me
estoy haciendo cargo de Dante.
-bueno. Entonces tome asiento.
-gracias. ¿A qué se debe la reunión?
-bueno, como debe saber, Dante tiene varios
problemas de disciplina, aunque no es de extrañar con el hermano que tiene.
Para empeorar más la situación ha estado faltando a clases por lo que si no
aprueba los exámenes integradores no va a poder continuar asistiendo al
instituto.
-sí. Eso lo sé. Pero ¿Cuál es su opinión
para solucionar estos problemas que tiene Dante?
-me parece que sería bueno que tomara
clases extras. Además los castigos que le ponemos parecen no ayudar a que se
comporte mejor.- eso me recordó a mi propio paso por la prepa. Y de repente
tocan a la puerta y entran Dante, otro alumno y un profesor.
-disculpe directora que entre de esta forma
pero estos dos estaban peleando en el salón de clases.
-¿cómo? Eso lo puedo esperar de usted joven
Leiden pero…-
-Dante. Creí que había quedado claro que no
podías meterte en problemas en el colegio.- empiezo a decir interrumpiendo a la
directora quien se sorprende. –yo vengo para intentar arreglar tu situación ¿y
vos haces esto? Disculpe señora, ¿podría retirar a Dante del colegio?
-sí, claro. Firme aquí.- firmo el registro,
le dejo mi número de teléfono y acompaño a Dante a buscar sus cosas. Llegamos a
casa y me siento en la cocina y le aviso a Cast que había tenido que retirar a
Dante porque había peleado en el cole, Dante me mira y se va a su cuarto. No sé
porque pero una lagrima rodo por mi mejilla y en ese momento mi ‘dulce demonio’
abre la puerta y entra. Lo miro y me abraza.
-te dije que no iba a ser fácil. No quiero
que sigas con esto.
-en realidad estoy así por los nervios que
me hizo sentir y que no podía hacer nada. Si fuera su madre le hubiese dado un
tirón de orejas pero solo soy quien lo está cuidando.
-por eso mismo tendría que ser más
comprensivo y portarse bien.
-no importa. Vamos a preparar algo de
comer.
-¿Dónde está ahora?
-en su cuarto, pero dejalo. Lo llamamos
cuando esté lista la comida.
-ok. ¿Qué preparamos?
-no sé. ¿Milanesas?
-ok. Yo preparo la ensalada ¿sí?
-ok.- en eso entra Dante. Nos mira y se
sienta en silencio. Castiel está a punto de gritarle pero le hago una seña y lo
ignoramos. Una vez lista la comida preparo la mesa.
-anda a lavarte las manos y la cara, Dante.
Después vamos a ver quién puede pasarte los deberes de hoy.- se va y vuelve.
Durante la comida guardo silencio y cuando estamos limpiando los platos tocan a
la puerta.
-Cast, ¿podes atender?
-sí, ya voy.
-seguro que es Yani. Le pedí los deberes de
hoy.- dice mi cuñadito permaneciendo sentado.
Cuando Cast vuelve a entrar le da unas
fotocopias a Dante. –Era una compañera tuya, dice que acá está todo lo que
hicieron hoy y también lo del último mes.-
-gracias. Voy a ponerme a completar las
carpetas y a estudiar. Por cierto, perdón por lo de hoy Alexa. Ese chico me
provocó y no me pude contener.
-está bien. Prométeme que vas a estudiar y
te vas a alejar de los problemas.
-sí. Lo prometo.- se va al living y se
sienta a hacer sus cosas.
-¿viste que ya está cambiando?- le digo a
mi demonio mientras lo abrazo.
-así parece. Pero no te olvides de
cuidarte.
-no. Bueno, tengo que trabajar, ¿te vas a
quedar?
-no. Mejor me voy. No quiero que mi hermano
se sienta incomodo. Te llamo cuando vuelva a casa después del trabajo.
-Ok. Da suki.
Vuelvo a entrar y me siento a trabajar, antes
le escribo un mensaje a Sam. ~Sam, perdón por no buscarte hoy pero Dante se
mando una de las suyas y me lo traje a casa. Espero que no te moleste. A la
tarde paso a buscar los modelos de exámenes para él. ~
Cuando termino de trabajar miro el reloj,
ya son las 5 de la tarde.
-qué raro que no haga ruido alguno. Dante
¿está todo bien?- lo miro y está dormido sobre su carpeta. Voy a la cocina y
preparo unos mates antes de despertarlo.
-Dante. Despertate. Vamos a revisar lo que
hiciste y a tomar unos mates.
-uhm…está bien.- tomamos mates y
controlamos todo. Casi no tiene errores. Cuando terminamos nos vamos.
-tenemos que pasar a ver a tu hermano.
Tengo que pedirle la llave de su departamento.
-¿Por qué no llevo a Demonio como hace
siempre?
-porque estaba muy preocupado por lo que
pasó esta mañana en el colegio.- entro al local y le pido las llaves.
-acá están.- me dice al dármelas. -¿se está
comportando?
-sí. Hizo todo como debía y casi no tuvo errores.
Durante el paseo voy a ir a buscar unas copias para que estudie para los
integradores. De ese modo mañana mismo podemos empezar a estudiar. Solo tenemos
una semana y media hasta el primer integrador.
-¿van a llegar a prepararlo?
-vamos a llegar y nos va a sobrar tiempo
para empezar a preparar los que siguen. Vas a ver.
-Ok. Bueno. Anda que se va a enojar el crio
de mi hermano.
-sí. Nos vemos.- salgo y con una seña Dante
me sigue. –Cast está preocupado por el poco tiempo que tenemos para preparar
los exámenes.
-…- su silencio no me gusta.
-eto. Ah, tenemos que pasar por la casa de
Sam-Chan durante el paseo. Me tiene que dar unas copias.
-¿Sam-Chan?
-sí. Tu profe de Matemáticas. Nosotras nos
conocemos de chicas y es como mi hermana menor aunque parezca que es al revés.-
él se ríe y al cabo de un rato pasamos a ver a Sam quien me da los modelos y
nos acompaña, junto con Mini, a seguir con nuestro paseo. Dante juega con
Demonio mientras Sam y yo hamacamos a Mini. Después de 2 horas nos vamos,
dejamos al cachorro en su casa y camino a casa devolvemos las llaves.
-me voy a dar un baño.
-Ok. Yo voy a preparar la cena.- termino
con la cena y me voy a bañar mientras Dante limpia los platos. Al salir del
baño él ya había preparado un poco de té. Nos sentamos a tomarlo y a revisar
los libros que tiene que leer para el 23.
-Son muchos.
-No tantos. Varios los leí cuando estaba en
la prepa así que tengo los resúmenes en alguna carpeta.
-¿todavía los tenes?
-es que me costó mucho hacerlos así que los
guardé.- busco en el armario y encuentro los resúmenes. –acá están. Fijate si
entendes mi letra.
-sí, la entiendo. Gracias.
-bien. Con esto solo tenes que leer dos
libros y estudiar el contenido práctico.- Después de un rato nos vamos a
dormir.
Los días pasan y nosotros no dejamos de
estudiar. Todos los días después de clases paseamos a Demonio y luego nos
ponemos a estudiar. Todos los exámenes que le voy tomando hasta ahora están muy
bien y las preguntas que le hago respecto a las novelas que tiene que saber
para el examen también son respondidas correctamente. Ahora lo único que falta
para que todo salga perfecto es que Dante y Castiel dejen de discutir cada vez
que se ven.
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